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Y es que ahi estoy yo presumiendo de mi fuerza de voluntad… de mi celibato de 9 meses, que la pròxima vez serà algo especial, que quiero alguien que quiera quedarse a desayunar y tambièn a cenar; que quiero sentimiento; bla bla bla bla bla y que me trago todas mis palabras y regreso a mis andadas y NO no esta padre… nada padre; entonces una se levanta el domingo igual de sola pero ahora con cruda moral por no poder cumplir una pinche promesa de uno mismo y que a final de cuentas es porque yo lo quiero asì…
Porque por fin llega un momento en que una empieza a aceptar como es, lo que es, como se ve y esta satisfecha con su vida en la mayorìa de los aspectos, su independencia, su familia, amigos, su vida exitosa profesional, su perro, su todo; pero llega un guey (que el guey es lo menos importante de la situaciòn) y le recuerda a una que esta muy chingon todo pero que sigue sola y no tiene con quien compratir todo su “exito”… Exactamente por eso la opciòn es el celibato porque te quita un millòn de pedos inexistentes que uno trae en la cabeza…
